El Asma y las emociones

Está clínicamente comprobada la relación entre los traumas en el nacimiento y el asma, ya que los primeros traumas emocionales debilitan los pulmones y los bronquios.

También es notable destacar que emociones como el estrés, la preocupación, el pánico y la ansiedad causan tensión muscular y contracciones alrededor de los bronquios y pulmones, que a la larga puede desencadenar en espasmos musculares y debilitamiento.

Si padeces asma, te recomendamos que practiques la relajación, la meditación y diversas técnicas de respiración consciente que te ayudarán a aliviar los síntomas.

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