RASTREA TUS EMOCIONES con la Técnica Bioemocional

Seguro que has experimentado alguna vez el dolor físico en forma de un dolor de cabeza, una contractura o tal vez un brazo roto. Pero, ¿sabes cómo se origina?

Pongamos un ejemplo: te duele la cabeza y decides tomarte una aspirina. El dolor se va… o eso parece, porque al día siguiente te vuelve a doler. Ese debería ser el indicativo de que algo está ocurriendo que todavía no has visto. ¿Qué tal si en vez de tomar químicos haces una meditación y calmas tu mente? Sí, lo has entendido bien: dar vueltas a los problemas y preocuparse demasiado causan dolor de cabeza.

Un dolor físico siempre ocurre como efecto de un dolor emocional que se somatiza en el cuerpo. Por tanto, tratando sólo el problema físico no es posible curarlo del todo: se ha de trabajar también sobre la parte emocional.

Pero claro, no hay pastilla que cure el resentimiento, la tristeza o la soledad. Para eso nace la Técnica Bioemocional: una combinación de PNL, Kinesiología y Biomagnetismo que te permite encontrar las emociones negativas que han quedado estancadas en ti en cualquier punto de tu existencia, ya sea en esta vida, en otras o cuando te encontrabas en el vientre de tu madre. Una vez localizadas dichas emociones procedemos a realizar un borrado de la memoria celular y una reprogramación para asegurarnos de sanarlas y liberarlas completamente. Aquí no sirve el típico Ya se me pasará; un dolor de origen emocional puede perdurar indefinidamente hasta que surja otro de igual o mayor magnitud y lo sustituya en nuestro inconsciente.

¿Y cómo sanarlo, entonces? Mi consejo: haz consciente lo inconsciente, perdónalo y libéralo.

Pero, ¡ojo! Nota importante: para que sea efectivo has de liberarte del ego, de la necesidad de ganar, de tener más que el otro… Y saber perdonar.

Muchas veces en consulta he escuchado a mis clientes decir ¡Pero si yo ya he perdonado! Fui estudiando esos casos cuando me di cuenta del profundo cambio que experimentaban al realizar el borrado. Su perdón se convertía en un perdón puro y real y gracias a ello su dolor terminaba.

Como ves, perdón y sanación van unidos.

Si quieres saber más sobre esto y formarte como terapeuta bioemocional puedes encontrarme en Alt Benestar. Te espero para compartir y aprender contigo, tanto en clase como en consulta.

~  Docente Fernando Dasí Puchades ~

Libérate del estrés

Según el INE (Instituto Nacional de Estadística), el 59% de los trabajadores en España sufren de estrés.

A la larga, si este estado mental y emocional negativo se mantiene, puede acarrear desgaste profesional, fatiga crónica y bajo rendimiento.

Así mismo, es bien sabido que esta situación deriva en insomnio, falta de concentración, bajo deseo sexual y problemas a la hora de obtener un buen descanso. Y es que un adulto debería dormir entre 7 y 9 horas diarias para facilitar que su organismo esté en condiciones óptimas.

La buena noticia es que estos problemas tienen un buen remedio: el masaje con Piedras y Pindas calientes.

Derivada de la Medicina Ayurvédica, esta técnica de masaje, también conocida como terapia geotermal, presenta numerosos beneficios:

  • Reduce y alivia el dolor. La colocación estratégica de las piedras y las pindas calientes sobre la piel del cliente en los puntos corporales encargados de transmitir la sensación de dolor produce un efecto de alivio inmediato sobre los dolores crónicos óseos y musculares.
  • Elimina toxinas. El calor de las piedras y las pindas produce la activación de los mecanismos de sudoración, por lo que la piel se libera de las toxinas acumuladas.
  • Mejora el sistema circulatorio. En este masaje, la temperatura de las piedras varía entre los 8 y los 50ºC. Esta diferencia de temperatura, unida a la acción manual, estimula la circulación sanguínea.
  • Regula los niveles de las hormonas que causan el estrés.
  • A nivel estético, revitaliza, oxigena e ilumina la piel, reafirmando los tejidos.

Como ves, esta terapia te puede ser de gran ayuda. Pero, ¿dónde encontrarla? Te lo ponemos fácil: llámanos y te daremos cita, el horario lo eliges tú.

O, si deseas aprender a realizar esta técnica, disponemos de un seminario especializado en el que aprenderás todos sus secretos.

PIEDRAS CALIENTES Y PINDAS

No pierdas el tiempo

Tras todo el año trabajando, lo que más nos apetece es pasar las vacaciones tirados en el sofá, o en una tumbona al sol. En definitiva: no hacer nada. ¿Pero es eso lo mejor que podemos hacer?

Te invitamos a hacer una pequeña reflexión: si en lugar de pasar la tarde del sábado en tu sillón haciendo la siesta, la pasaras formándote o preparándote en aquello que realmente te llena, y al cabo de unos meses pudieras al fin cambiar de trabajo, ser tu propio jefe y dedicarte a lo que más te gusta, ¿qué preferirías? ¿Perder el tiempo o invertirlo en ti?

Y es que muchas veces tenemos la sensación que no tenemos tiempo para nada, y nos preguntamos por qué no pueden existir días de 50 horas. Pero si nos ponemos a contar el tiempo que pasamos mirándonos al espejo, en redes sociales, haciendo la siesta o mirando a la nada, veríamos realmente la gran cantidad de tiempo muerto que desperdiciamos día a día.

Para que esto deje de ocurrirte, te proponemos un reto: coge todo ese tiempo e inviértelo en algo productivo, algo que aporte un cambio a tu vida. ¿Y qué mejor que tu formación?

Abre tu mente, amplía tus conocimientos, mejora tu vida y la de los tuyos.

No pierdas el tiempo 😉

Sé lo mejor de ti

Como humanos, creemos poseer muchas cosas. Pensamos y decimos que tenemos cosas: mi coche, mi casa… Incluso creemos poseer a las personas: mi hijo, mi marido…

Pero, en el fondo, todo es una ilusión. Cuando estamos tristes, decaídos, nuestro coche no va a ayudarnos. Cuando perdemos el rumbo en nuestra vida, nuestra casa, por muy nuestra que sea, no va a motivarnos a mejorar. Ni siquiera nuestra familia puede hacernos cambiar, ya que sólo nosotros mismos somos responsables de nuestra vida. Porque eso es lo único que es nuestro: nuestro cuerpo, pensamientos, sentimientos, acciones… Es lo único en lo que podemos influir, y lo único que es exclusivamente de nuestra competencia.

Por ello, te invitamos a tomar las riendas de tu vida, a mejorar en todos esos aspectos que sabes que has de cambiar, tanto por tu bien, como por el bien de los que te rodean.

Piénsalo: pasas todo el año posponiendo cosas, acciones… ¿Recuerdas los objetivos que te pusiste en Año Nuevo? ¿Cómo los llevas? ¿Ya has cumplido alguno? O tal vez, los metiste en un cajón bajo la etiqueta de “cosas que hacer cuando tenga tiempo”, y ya apenas los recuerdas…

Desde Alt Benestar queremos hacerte ver que el momento es ahora, y no queremos que lo desperdicies. Por eso, pensando ya en los próximos meses de verano (recuerda: vacaciones = tiempo para invertir en ti), hemos preparado varios planes que te servirán de gran ayuda a la hora de mejorar todos esos aspectos.

  • Abre puertas: ¿Quieres cambiar de trabajo? Tenemos la llave.
  • Abre tu mente: ¿Quieres aprender algo nuevo? Tenemos la formación.
  • Ábrete a tus emociones: ¿Quieres resolver tus conflictos, dejar atrás la ansiedad, la tristeza y el dolor? Tenemos ayuda.

Pero, sobre todo, ábrete a ti mismo, acéptate y ámate, con todos tus defectos y virtudes. Invierte en ti, para que al final, seas lo mejor de ti.

Lo que tu garganta dice de ti

Lo que tu garganta dice de ti

¿Sueles padecer de dolor de garganta? ¿Rápidamente te quedas sin voz? ¿Padeces de faringitis crónica a pesar de múltiples cuidados y tratamientos?

Tal vez has de mirar más adentro, dentro de ti mismo…

Teniendo en cuenta que en la garganta reside la voz, además del 5º Chakra, la sede la expresión, podemos deducir que un problema en la faringe nos habla de nuestra forma de comunicarnos, de transmitir y expresar aquello que pensamos o sentimos.

Detente un momento y obsérvate a ti mismo, echa una mirada hacia adentro.

¿Cómo expresas tu malestar? ¿Hay algo que necesites decir pero te guardas?

¿Cómo canalizas las emociones de tristeza, rabia o miedo? ¿Lo haces de forma sana, o las inhibes?

Una faringitis crónica o dolor de garganta que no se cura puede estar hablando de bloqueos emocionales, ¿has comprobado si hay relación?